Los libros nos transforman, y nos permiten trascender tiempo, espacio y circunstancias. La lectura de un libro abre siempre un espacio navegable, en lugar de encuentro y desencuentro, un territorio del que no saldremos siendo los mismos. En la antigüedad lo que había era “libros orales”, transmisión de la memoria a través de la palabra hablada, palabra contagiada por cada voz que la decía. Luego vendría la búsqueda por dejar el rastro, el exacto matiz de lo dicho.

Desde el año 868, cuando Wang Chieh imprimió el primer libro hecho en planchas de madera, Gutenberg en 1456 (la Biblia sería el primer libro salido de ésta imprenta) y su posibilidad de masificación, hasta el día de hoy que la tecnología ha logrado no sólo aumentar las producciones sino crear audio libros, libros visuales o poner a la mano de cualquiera una inmensa cantidad de títulos, a través de Internet y los e books, el libro sigue firme, presente. ¿Pero cuál será su verdadero futuro?

LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS EN MÉXICO

Con el frenesí característico de todo amante de la lectura, Borges, el mítico ciego, alguna vez dijo: “Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca”. Recintos originariamente creados para conservar información codificada en arcilla, desde que nacieron en el imperio asirio hace más de 30 siglos, las bibliotecas no han dejado de alimentar la imaginación, el conocimiento y la esperanza de millones de seres humanos

Albercas para chapucear en la memoria objetivada, como toda institución documental, las bibliotecas buscan contribuir a la formación y desarrollo de la cultura, así como a la investigación, la ocupación del ocio de los ciudadanos y al desarrollo del pensamiento.

Desde la invención de la imprenta el número y el engrandecimiento de las bibliotecas ha ido en progresión creciente. Hijas del espíritu moderno, las Bibliotecas Públicas son sin duda uno de los mejores signos de la salud democráticas de los países. Hoy gracias a la creación en 1983 del Plan Nacional de Bibliotecas Públicas, pero sobre todo, gracias al empuje de un gran sector de la población, contamos con la Red Nacional de Bibliotecas Públicas compuesta por un poco más de 6,800 recintos de todos los niveles. Hablamos del sistema bibliotecario más grande del país cuyo corazón es la recientemente inaugurada Biblioteca José Vasconcelos. Con un costó aproximado de alrededor de 2 mil millones pesos, La Biblioteca Pública José Vasconcelos para muchos representa la máxima obra pública del gobierno de Vicente Fox.

Referencias

Roberto Zavala Ruiz, El libro y sus orillas, UNAM