Las sectas o nuevos movimientos religiosos, el objetivo de estas organizaciones se relaciona en muchos casos con el mundo espiritual y humanista, aunque con los años las sectas nos han demostrado no ser únicamente movimientos religiosos, sino grupos destructivos cuyo principal objetivo es la extorsión de la gente para beneficio de sus líderes. Tal vez el mayor dilema resulta ser ¿Cuál es la diferencia entre secta y religión? El contraste radica en el número de practicantes, aunque para muchos investigadores la definición de la palabra secta tiene una connotación totalmente distinta, como para Michale Langone doctor en psicología clínica e investigador del fenómeno de sectas, quien las define como grupo o movimiento capaz de generar una devoción excesiva hacia una persona, idea o cosa.

Otra postura interesante es la del español José Rodríguez (asesor sobre el tema sectas en diversas comisiones europeas) quien señala al movimiento como todo aquel grupo que en su dinámica de captación utiliza técnicas de persuasión coercitiva para destruir la personalidad del adepto y crearle una nueva.

Lo interesante de esta definición es que hace a un lado la postura religiosa dejando campo abierto a sectas de carácter comercial como la Jedi o la Sith, las corrientes ideologicas de la película Star Wars.

Entre los movimientos más populares se encuentra el Bhgwan Shree Rajneesh proveniente de de India y encabeza por su líder Osho “iluminado”. También La Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones) la cual presume una supuesta aparición de un ángel revelador al igual que la verdad sobre Dios. Otra secta sumamente popular es la Cienciología, la llamada “Nueva Religión de Tom Cruise.” La cual se ha caracterizado a lo largo de su historia por los constantes problemas políticos.

Piénsalo, tal vez tu secta sí es la correcta, tal vez el camino sí es el suicidio masivo.

Sólo recuerda una cosa: “La única diferencia entre suicido masivo e individual es la cobertura de prensa” por lo que antes de tomar miles de píldoras, asegúrate que tu causa valga la pena…